que significa getsemani

¿Qué significa Getsemaní?

que significa getsemani

¿Qué significa Getsemaní?

El nombre ‘Getsemaní’ aparece en los evangelios como Γεθσημανι (Gethsêmani). Esta palabra viene del arameo ‘Gath-Šmânê’, que significa ‘prensa de aceite’ (o prensa de aceitunas, refiriéndose al aceite de oliva) y sugiere la existencia de un molino en la antigüedad.

El Huerto de Getsemaní es una pequeña arboleda que consta de ocho olivos centenarios ubicados al pie del Monte de los Olivos, a las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalén “al otro lado del torrente de Cedrón” donde “muchas veces Jesús se había reunido con sus discípulos” (Marcos 14:32-50). El monte Getsemaní está situado en la bifurcación de la carretera que pasa por la ladera occidental del Monte de los Olivos y mide unos 46 por 43 m.

monte olivos getsemaní

No se puede determinar la ubicación exacta del jardín de Getsemaní, porque, según el testimonio de Josefo se talaron todos los árboles que había alrededor de Jerusalén durante el sitio romano de 70 E.C. (La Guerra de los Judíos, libro VI, cap. I, sec. 1.) La tradición relaciona Getsemaní con el huerto que los franciscanos cercaron en 1848 donde se construyó una iglesia llamada “De Todas las Naciones”. Es una Iglesia custodiada por la Orden de los Franciscanos de Tierra Santa, pero en su interior se puede celebrar el culto en las distintas variantes del cristianismo: católicos, ortodoxos orientales, armenios, protestantes, luteranos, evangélicos, anglicanos, etc.

Nos cuenta la Biblia, en los evangelios, lo ocurrido en Getsemaní:

Getsemaní biblia: Los discípulos prepararon la Pascua, la celebraron y fueron al Monte de los Olivos. Jesús les dijo que se sentaran allí mientras él iba a orar en Getsemaní. Mientras tanto, Judas fue tomado por el maligno y su corazón fue transformado y corrió a entregar a Jesús.

Jesús tomó a Pedro y a otros dos discípulos con él. Se adelantó unos pasos para orar, comenzó a angustiarse y a entristecerse. Cuando Jesús oró, lloró por nuestros pecados. Cuando oraba, decía a su padre: SI ES POSIBLE, QUE PASE DE MI ESTE CÁLIZ. Pero si no es posible, haz tu voluntad, Padre. Pero la agonía era suya, tendría que ir solo, sin discípulos, amigos, seguidores y sin su padre. Como hombre retrocedió ante la cruz, ante la muerte. Sus discípulos dormían mientras él sufría, nosotros dormimos mientras los nuestros sufren sin vida. En ningún momento velaron con Él.

No se hizo su voluntad, sino la voluntad de Dios su padre. Nadie podría comprar nuestra salvación. Sólo alguien como Él, sin pecado, sin mancha. Nadie podría destruir el poder del pecado y la muerte, él lo hizo. Llegó la hora, mientras hablaba llegaron ellos y por un beso fue traicionado, entregado a la muerte. La muerte de CRUZ.

Su muerte fue para que no estuvieras solo. Para que no llores solo. La soledad en la cruz fue para que nosotros pudiéramos tener comunión y reconciliación con Dios Padre.

Jesús tomó tu dolor y tu sufrimiento en la cruz, entrégate a Él hoy. No te quedes ahí sufriendo solo. Él ya llevó tus dolores en la cruz. Si alguna vez te has preguntado ¿Qué es el Getsemaní? esto es uno que dio la vida por ti, por Amor.

Hasta la próxima… te esperamos entre estos olivos centenarios.

jesus rezando en getsemani

Comparte en:​

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Quieres ver más post?

Entre los pinos y la espera: Garabandal

Todo en Garabandal transmite sobriedad. No hay aquí una gran arquitectura de santuario ni una monumentalidad destinada a impresionar, sino una sencillez rural que deja al descubierto lo esencial. Y quizá precisamente por eso este lugar tiene fuerza. Porque en la fe bíblica Dios no suele imponerse desde lo espectacular, sino que muchas veces pasa por lo pequeño, por lo escondido, por aquello que el mundo no considera importante.

Polonia II. Tierra de cruz y misericordia

Este tramo del viaje por Polonia se entiende mejor si se contempla como un recorrido que une territorio e historia personal. A medida que el camino avanza por el sur del país, va apareciendo con fuerza una figura que da coherencia a todo el itinerario: San Juan Pablo II. Los lugares que se visitan no son solo puntos en un mapa, sino espacios ligados a su vida, a su formación y a su experiencia de fe. De este modo, el peregrino no solo conoce un país, sino que se acerca a una trayectoria vital concreta, en la que se entrelazan cultura, acontecimientos históricos y una vivencia creyente que ha dejado una huella profunda en la Iglesia contemporánea.

Polonia: Tierra de cruz y misericordia

Polonia ha sido durante siglos un puente entre culturas, imperios y tradiciones. Pero también, en medio de esa complejidad, ha sabido conservar una identidad profundamente marcada por el cristianismo.
Esta peregrinación recorre una parte esencial del alma polaca. No es solo un itinerario de ciudades y santuarios: es un camino que atraviesa la historia reciente de Europa, el arte nacido de la fe y la memoria de un pueblo que ha aprendido a mantenerse en pie incluso cuando todo parecía derrumbarse.