
Entre los pinos y la espera: Garabandal
Todo en Garabandal transmite sobriedad. No hay aquí una gran arquitectura de santuario ni una monumentalidad destinada a impresionar, sino una sencillez rural que deja al descubierto lo esencial. Y quizá precisamente por eso este lugar tiene fuerza. Porque en la fe bíblica Dios no suele imponerse desde lo espectacular, sino que muchas veces pasa por lo pequeño, por lo escondido, por aquello que el mundo no considera importante.
























