
Medjugorje, la cruz como lugar de encuentro
Las apariciones de Medjugorje siguen siendo, también hoy, un tema contemplado por la Iglesia con prudencia. Roma ha reconocido abundantemente los frutos espirituales que brotan en este lugar —conversiones, confesiones, vocaciones, reconciliación y un renovado impulso de oración— y permite que los fieles acudan allí como peregrinos. Pero, al mismo tiempo, no ha declarado auténticas en sentido sobrenatural las presuntas apariciones.
























