Llamamiento a los peregrinos desde Tierra Santa

Llamamiento a los peregrinos desde Tierra Santa

El Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton, y el Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, han hecho un llamamiento desde la basílica del Santo Sepulcro, corazón de la cristiandad y lugar jubilar en este año junto con las Iglesias de la Anunciación y la Natividad, para que los peregrinos vuelvan con confianza a visitar los Santos Lugares.

El Patriarca Latino de Jerusalén hizo un llamamiento para que se retomen las peregrinaciones tras el alto el fuego en Gaza: “Peregrinar a Tierra Santa es absolutamente seguro. Peregrinos, ¡volved!”

La peregrinación es absolutamente segura. Y ahora es también el momento de ser mensajeros de esperanza, levantar la mirada y volver a Jerusalén para llevar la alegría a las numerosas familias cristianas que esperan con ansia el regreso de los peregrinos. Volved, os esperamos con alegría y ansia, ¡os estamos esperando y os necesitamos!, señaló el cardenal Pizzaballa.

Tierra Santa es conocida habitualmente como «el quinto evangelio». “Ven y lo verás” dijo Jesús a sus primeros discípulos. Del mismo modo, nosotros somos invitados a ir y ver los lugares en los que Jesús nació, caminó, predicó, sanó a los enfermos, murió y resucitó, a recorrer los lugares que fueron testigos de la venida al mundo de nuestro Señor: Galilea y Judea, Nazaret y Jerusalén, Belén y el lago.

El Jubileo en Tierra Santa supone ganar el perdón donde nació el perdón. Dios se hace carne a través del nacimiento, muerte y resurrección de su hijo. El Jubileo es la oportunidad para sentirse perdonado porque nuestros pies pisan la tierra que sus pies pisaron. Donde se produjo la historia de la salvación. Es la oportunidad de abrirse al Espíritu Santo, como los apóstoles, a los que sopló en el corazón y salieron a predicar. Es el momento de seguir ayudando a esta Iglesia retomando el camino santo, volviendo a Jerusalén, volviendo a Tierra Santa y visitando los Lugares; devolviendo a la vida el otro pulmón de esta Iglesia, que es la peregrinación y la presencia de peregrinos.

Puede que a algunos le parezca temerario, pero Tierra Santa ha sido durante siglos y continúa siendo un territorio disputado por el alto valor que representa para las grandes tradiciones religiosas pero los lugares santos y sus visitantes son muy respetados por la población local pues es su principal fuente de ingresos. El buen trato y la acogida amable hacia el turista están absolutamente extendidos.

Varios países como Reino Unido ya han levantado las estrictas recomendaciones para viajeros después de 15 meses, tras el ataque de Hamás en octubre de 2023.

¡¡Espero que perdáis el miedo y recuperéis las ganas y la ilusión de volver a Tierra Santa!!

¡¡¡ Ven con nosotros a TIERRA SANTA !!!

Comparte en:​

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Quieres ver más post?

Auschwitz: cuando la memoria se  convierte en oración

Auschwitz no es un santuario en el sentido habitual, pero puede convertirse en un lugar profundamente espiritual: un lugar donde la memoria se hace oración, donde el corazón se queda sin palabras y donde el hombre descubre hasta dónde puede llegar el pecado cuando Dios es expulsado del corazón humano.

Częstochowa: a los pies de la Madre de Polonia

El corazón de Jasna Góra es la capilla donde se venera el icono de la Virgen con el Niño. María aparece señalando a Jesús, como en las antiguas imágenes llamadas Hodegetria, “la que muestra el camino”. Esta imagen tiene una fuerza especial: no es una Virgen encerrada en sí misma, ni una devoción sentimental que se queda solo en lo exterior.

París: de la Medalla Milagrosa a Notre-Dame y Sacré-Cœur

En este itinerario, tres lugares forman casi una pequeña catequesis del camino cristiano: la Capilla de la Medalla Milagrosa, en la rue du Bac; la Catedral de Notre-Dame, en la Île de la Cité; y la Basílica del Sacré-Cœur, en lo alto de Montmartre. Tres espacios muy distintos, pero unidos por una misma pedagogía espiritual: María que acoge y señala la gracia, la Iglesia que permanece en medio de la historia, y el Corazón de Cristo que sigue abierto para el mundo.