¿Qué es la JMJ?
Es una celebración de la fe cristiana. Es un gran acontecimiento en la Iglesia católica, en el que fiesta y fe se unen inseparablemente y a la que el Papa invita a jóvenes de todo el mundo a un lugar concreto. La Jornada Mundial de la Juventud es internacional: llegan jóvenes de más de 180 naciones. Su objetivo común: seguir a Pedro, conocerse entre sí, compartir experiencias y celebrar una gran fiesta ante la presencia del Papa.
¿Cuál es el origen de las jornadas mundiales de la juventud?
La JMJ se realiza anualmente en cada diócesis del mundo durante la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo (hasta 2020 tenían lugar cada Domingo de Ramos), con una ceremonia principal en la Ciudad del Vaticano. Sin embargo, cada dos o tres años, se realiza un gran encuentro internacional realizado en una ciudad sede. Este encuentro es presidido por el Papa, tiene varios días de duración (generalmente 6 días), y es el que se asocia habitualmente con el nombre de Jornada Mundial de la Juventud.
El origen y germen de la JMJ surgió con la idea del papa Pablo VI, que en el Año Santo de 1975 reunió en Roma a varios miles de jóvenes en representación de numerosos países, tras su participación en la «I Marcha Internacional de la Reconciliación Cristiana» que recorrió el camino de San Francisco, entre Asís y Roma.
En 1984 más de 300.000 jóvenes de todo el mundo acudieron a Roma para el Jubileo Internacional de la Juventud el domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Estaban respondiendo así a la invitación del Papa S. Juan Pablo II de celebrar el Año Santo de la Redención en 1983/1984, marcando el 1950 aniversario de la de la muerte y resurrección de Jesucristo.
Conmovido por el gran número de personas, la noche antes del domingo de Ramos, el Papa dijo a los jóvenes:
«¡Que fantástico espectáculo veros todos aquí hoy! ¿Quién dijo que los jóvenes de hoy en día habían perdido sus valores? ¿Quién dice que no se puede contar con ellos?» Estas son las palabras que el Papa S. Juan Pablo II pronunció el 22 de abril de 1984 desde el atrio de la Basílica de San Pedro, tras de haber cerrado la Puerta Santa que había abierto para el Jubileo de la Redención
En ese momento, S. Juan Pablo II confió a los jóvenes del mundo un símbolo del amor de Cristo por la humanidad: una enorme cruz de madera, la cruz peregrina, conocida ahora como la «Cruz de los Jóvenes”
“Queridos jóvenes, al término del Año Santo les encomiendo el mismo signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llévenla por el mundo, como símbolo del amor del Señor Jesús por la humanidad para anunciar a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención”.
Esta gran cruz de madera, de 3,8 metros de altura, colocada cerca del altar mayor, se encontraba a su izquierda, y después de haber sido el faro de la fe durante todo el año era entregada a los peregrinos del mundo. De este modo se convertiría en “anuncio” y “encuentro”, llegando a ser la “Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud”. La “Cruz del Año Santo” fue trasladada al Centro San Lorenzo – el lugar para la juventud que fundó el mismo Santo Padre – donde se encuentra habitualmente cuando no está en peregrinación por el mundo
Cuando las Naciones Unidas declararon el año 1985 como “Año internacional de la Juventud” quedó claro en Roma que debería haber otro encuentro de la juventud del mundo con el Papa. El tiempo fue corto y se trabajó con gran intensidad. Esta vez, más de 250.000 jóvenes respondieron a la invitación del Papa para desplazarse el Domingo de Ramos a Roma.
Una semana después del encuentro con la juventud, el Papa anunció inesperadamente la instauración duradera de las Jornadas mundiales de la Juventud. Así dijo en su mensaje pascual del 7 de abril: “El domingo pasado encontré a centenares de miles de jóvenes y la imagen festiva de su entusiasmo ha quedado profundamente grabada en mi alma. Mi deseo de repetir esta experiencia maravillosa en los años venideros y de crear de esta forma un encuentro internacional de la juventud el Domingo de Ramos corresponde a mi convicción que la juventud se enfrenta a una misión a la vez difícil y fascinante: la de cambiar los mecanismos fundamentales que fomentan el egoísmo y la opresión en las relaciones entre los Estados y de sentar nuevas estructuras orientadas hacia la verdad, la solidaridad y la paz”
«El Señor nos ha dado sus bendiciones especiales para este encuentro (el Domingo de Ramos), así en los años venideros, la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud tendrá lugar todos los domingos de Ramos conjuntamente con el Consejo de los Laicos».
Historia de la JMJ
Así nació la primera JMJ de la historia que prosiguió su marcha victoriosa por el mundo. Se celebró por primera vez de manera oficial el Domingo de Ramos de 1986 en Roma., la primera JMJ de una serie que contribuyó a atribuir a Karol Wojtyła el apodo de “el Papa de los jóvenes” y una de las principales características que definieron del papado de S. Juan Pablo II, vista como una forma de acercarse a la próxima generación de católicos, demostrando tener confianza en ellos, rejuveneciendo la iglesia y llevando a cabo sus enseñanzas.
Hasta ahora ha habido 36 Jornadas Mundiales de la Juventud, y de ellas 14 como encuentros internacionales: en 1987 en Buenos Aires (Argentina), en 1989 en Santiago de Compostela (España), en 1991 en Czestochowa (Polonia), en 1993 en Denver (EEUU), en 1995 en Manila (Filipinas), en 1997 en París (Francia), en 2000 en Roma (Italia), en 2002 en Toronto (Canadá), en 2005 en Colonia (Alemania), 2008 en Sydney (Australia), 2011 en Madrid (España), 2013 en Río de Janeiro (Brasil), 2016 en Cracovia (Polonia) y 2019 en Panamá.
La próxima Jornada Mundial de la Juventud tendrá lugar en Lisboa, del 1 al 6 de agosto del próximo año 2023.
Para muchos jóvenes las Jornadas Mundiales de la Juventud suponen una experiencia inolvidable. La JMJ pretende proporcionar a todos los participantes una experiencia de Iglesia universal, fomentando el encuentro personal con Jesucristo. Es un nuevo impulso a la fe, a la esperanza y a la caridad de toda la comunidad del país de acogida.
Teniendo como protagonistas a los jóvenes, la Jornada Mundial de la Juventud busca, también, promover la paz, la unión y la fraternidad entre los pueblos y las naciones de todo el mundo. Conocen a cristianos de todo el mundo, celebran juntos una gran fiesta y de este modo viven su fe de una manera nueva. Los participantes quedan profundamente conmovidos por la fuerza del mensaje del Papa. El Papa tiene grandes esperanzas puestas en los jóvenes y les infunde ánimo y valentía para su vida diaria. La experiencia de la fe común más allá de países, idiomas y culturas, les fortalece en su camino personal, en el cual algunos tienen la sensación de vivir aislados por la gran secularización de nuestro mundo actual. Muchos experimentan una orientación nueva y nueva energía para seguir su propio camino de fe.
Aunque la Jornada Mundial de la Juventud está en principio dirigida a jóvenes cristianos de la Iglesia Católica, naturalmente todos los que estéis interesados en la Jornada en participar en las actividades y queráis conocer o redescubrir la fe católica estáis invitados.
Recuerda que contamos con paquetes para la JMJ Lisboa 2023
¡OS ESPERAMOS!








