peregrinacion basilica san juan de letran

Caminos Jubilares. Parte 2

peregrinacion basilica san juan de letran

Caminos Jubilares. Parte 2

Peregrinaciones Jubilares en Roma: 2. Basílicas papales

Las cuatro basílicas papales de Roma son San Pedro en el Vaticano, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros. Son las Basílicas o Iglesias «Mayores» con Puertas Santas, que el Papa abrirá durante el año jubilar.

  1. Basílica de San Pedro

Considerada como la iglesia más grande del mundo, está situada en el lugar donde fue crucificado San Pedro. Ubicada en el Vaticano, la Basílica de San Pedro es una de las más bellas basílicas de Roma. En ella, el Santo Padre realiza las principales celebraciones del año litúrgico, además de algunas catequesis y el Ángelus. Cabe destacar que la actual estructura de la Basílica de San Pedro es el resultado de una reconstrucción del siglo IV, promocionado por el emperador Constantino I. Es en este lugar sagrado que está la tumba de San Pedro, el primer apóstol de Jesús, y de muchos otros papas. Incluyendo a San Juan Pablo II.

También encontraremos los altares de la Crucifixión de San Pedro, San José y Santo Tomás, el altar del Sagrado Corazón de Jesús, la capilla de Madonna de Colona, el altar de San Pedro y el Paralítico, el ábside con la Cátedra de San Pedro, un tripodium de ángeles entre nubes con el símbolo de la paloma del Espíritu Santo, el altar del Arcángel Miguel y el altar de La Navicella.

Tiene un inmenso valor artístico, siendo este el resultado de la genialidad y maestría de artistas de la talla de Miquel Ángel y Bernini, entre otros.

En la estructura hay 284 columnas dóricas y 80 pilares de Travertino de Tívoli que rodean toda la construcción dando la impresión de un gran y afectuoso abrazo simbólico a los fieles que la visitan.

  1. Basílica de San Juan de Letrán

La Basílica de San Juan de Letrán es la catedral de la diócesis de Roma. La Archibasílica Papal del Santísimo Salvador, de San Juan Bautista y San Juan Evangelista en Letrán, Madre y Cabeza de todas las Iglesias de la Ciudad de Roma y de Toda la Tierra. Ha sido restaurada diversas veces. Su actual apariencia, imponente y hermosa se debe a Alejandro Galilei. Al lado queda una de las reliquias más importantes del mundo católico, “la Escalera Santa o Scala Santa”, que habría sido recorrida por Jesús en el camino de su juicio, en lo alto del pretorio de Poncio Pilatos, en Jerusalén. La escalera fue llevada a Roma por orden de Santa Helena, madre del emperador Constantino.

  1. Basílica Santa María la Mayor

La Basílica Patriarcal de Santa María existe hace dieciséis siglos. La Basílica de Santa María es conocida también como Santa María de las Nieves o Basílica Liberiana. La construcción fue restaurada en el siglo XVIII.
La Basílica de Santa María Mayor tiene un significado especial para el Papa Francisco,  es el lugar que  visitó en la mañana del primer día de su pontificado, el 14 de marzo de 2013, para confiar su ministerio a la Madre de Dios delante del antiguo icono de María Salus Populi Romani, protectora del pueblo romano.
Desde entonces, toda las veces que hace un viaje internacional, Francisco va hasta la basílica para rezar antes y dar las gracias después por los frutos de su visita apostólica.

  1. Basílica de San Pablo Extramuros

La Basílica Romana de San Pablo Extramuros es el segundo edificio más grande después de la Basílica de San Pedro. Recibe este nombre, pues está ubicada fuera de la Muralla Aurelia. El lugar era utilizado como lugar de enterramiento por los primeros cristianos. La basílica fue levantada sobre la tumba del Apóstol Pablo y convertida en basílica por el emperador Constantino. Se ha convertido en uno de los lugares más importantes de peregrinación cristiana en los últimos siglos. Está ubicada en la Vía Ostiense, cerca de la margen izquierda del Tíber. El interior de la Basílica de San Pablo posee enormes columnas de alabastro y preciosos mosaicos dorado. También se encuentran allí las cadenas que utilizaron para detener el Apóstol San Pablo, antes de que fuera decapitado, están conservadas en un relicario de bronce.

Visitar estos cuatro magníficos templos constituye uno de los requisitos necesarios para la obtención de la indulgencia plenaria durante el Año Santo.

Comparte en:​

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Quieres ver más post?

Częstochowa: a los pies de la Madre de Polonia

El corazón de Jasna Góra es la capilla donde se venera el icono de la Virgen con el Niño. María aparece señalando a Jesús, como en las antiguas imágenes llamadas Hodegetria, “la que muestra el camino”. Esta imagen tiene una fuerza especial: no es una Virgen encerrada en sí misma, ni una devoción sentimental que se queda solo en lo exterior.

París: de la Medalla Milagrosa a Notre-Dame y Sacré-Cœur

En este itinerario, tres lugares forman casi una pequeña catequesis del camino cristiano: la Capilla de la Medalla Milagrosa, en la rue du Bac; la Catedral de Notre-Dame, en la Île de la Cité; y la Basílica del Sacré-Cœur, en lo alto de Montmartre. Tres espacios muy distintos, pero unidos por una misma pedagogía espiritual: María que acoge y señala la gracia, la Iglesia que permanece en medio de la historia, y el Corazón de Cristo que sigue abierto para el mundo.

Entre los pinos y la espera: Garabandal

Todo en Garabandal transmite sobriedad. No hay aquí una gran arquitectura de santuario ni una monumentalidad destinada a impresionar, sino una sencillez rural que deja al descubierto lo esencial. Y quizá precisamente por eso este lugar tiene fuerza. Porque en la fe bíblica Dios no suele imponerse desde lo espectacular, sino que muchas veces pasa por lo pequeño, por lo escondido, por aquello que el mundo no considera importante.